Casa Despontin nació en 1898, cuando Agustín Despontin asumió la responsabilidad de una de las primeras casas funerarias de Córdoba. Desde entonces, cuatro generaciones de la familia sostuvieron un mismo compromiso: acompañar con respeto a las familias en los momentos más delicados.
Con el tiempo cambiaron las costumbres, los rituales y la manera de despedir. También evolucionaron los servicios, pero nunca cambió lo esencial: la cercanía humana, la claridad en cada paso y la vocación de servicio que define a la institución.
En 1962 nació La Belga Argentina S.A., ampliando el acompañamiento a través de planes y seguros de sepelio. Así comenzó una etapa enfocada no sólo en asistir en la urgencia, sino también en ayudar a prever con anticipación.
Hoy, con varias sedes activas y atención continua, Grupo Despontin sigue trabajando todos los días, a toda hora, con la misma seriedad y sensibilidad que lo sostuvieron durante más de un siglo.